
Con motivo del partido de Champions de esta noche que enfrenta al Atlético con el Olympique, voy a dar mi opinión sobre el caso Santos Mirasierra (ultra marsellés detenido, juzgado y condenado en España)y, a mi parecer, la información errónea que la mayoría de la prensa deportiva y general (por no decir toda) esta dando sobre el tema en particular de este hombre y en general del ultra futbolístico.
Aun siendo como soy lector de prensa deportiva, he de poner de manifiesto el evidente amarillismo que tiñe las paginas de estos periódicos cuando se trata la violencia en los estadios de fútbol. Esto es extensible a los espacios deportivos en los telediarios y a los programas de radio.
El recurso mas fácil y usado de estos medios en estos casos: el ocupante de los fondos de los estadios es un delincuente y un criminal que merece no acudir jamas a un evento deportivo. Y lo primero que se me viene a la cabeza: ¿no hay mas delincuentes en las zonas nobles de los estadios, empezando por muchos de los presidentes de clubes de fútbol, y continuando por los invitados de estos? Especuladores, estafadores, corruptos, contrabandistas, ladrones, vagos profesionales...no hay palco que no tenga algún perla (o muchos)de estos en cada partido. Lo que pasa que es mas fácil crucificar al chaval que se deja los cuernos en el curro para poder pagar su abono y animar a su equipo que al engominado de turno con traje de 1000€, que concede licencias urbanísticas a promotoras que pertenecen a alguien de la directiva de un equipo tras poner el cazo.
Con esto no quiero defender al exaltado que tira un objeto al campo, que pega a niños por llevar la bufanda del equipo contrario ni al que se dedica a joder el mobiliario urbano en la previa. Pero es que por cada uno de estos, hay cien hinchas (o ultras) que se dejan la voz en el fondo para llevar a su equipo a la victoria. Pero esto es lo que no se quiere ver. Es mas fácil meter a todos en el saco para llenar paginas, para quedar de responsable y buena gente en la tele y para limpiar muchas conciencias.
En resumen, no se si Santos Mirasierra es verdugo o víctima (que todos sabemos como "trabajan" los antidisturbios), no es la cuestión de este articulo. Lo que si se es que los mejores y mas emocionantes momentos que he vivido en un campo de fútbol han sido en un fondo, donde hay sentimiento, donde hay pasión por un equipo. Y si, con esos criminales... con esos sinvergüenzas... con esos asesinos que son los ultras....
Aun siendo como soy lector de prensa deportiva, he de poner de manifiesto el evidente amarillismo que tiñe las paginas de estos periódicos cuando se trata la violencia en los estadios de fútbol. Esto es extensible a los espacios deportivos en los telediarios y a los programas de radio.
El recurso mas fácil y usado de estos medios en estos casos: el ocupante de los fondos de los estadios es un delincuente y un criminal que merece no acudir jamas a un evento deportivo. Y lo primero que se me viene a la cabeza: ¿no hay mas delincuentes en las zonas nobles de los estadios, empezando por muchos de los presidentes de clubes de fútbol, y continuando por los invitados de estos? Especuladores, estafadores, corruptos, contrabandistas, ladrones, vagos profesionales...no hay palco que no tenga algún perla (o muchos)de estos en cada partido. Lo que pasa que es mas fácil crucificar al chaval que se deja los cuernos en el curro para poder pagar su abono y animar a su equipo que al engominado de turno con traje de 1000€, que concede licencias urbanísticas a promotoras que pertenecen a alguien de la directiva de un equipo tras poner el cazo.
Con esto no quiero defender al exaltado que tira un objeto al campo, que pega a niños por llevar la bufanda del equipo contrario ni al que se dedica a joder el mobiliario urbano en la previa. Pero es que por cada uno de estos, hay cien hinchas (o ultras) que se dejan la voz en el fondo para llevar a su equipo a la victoria. Pero esto es lo que no se quiere ver. Es mas fácil meter a todos en el saco para llenar paginas, para quedar de responsable y buena gente en la tele y para limpiar muchas conciencias.
En resumen, no se si Santos Mirasierra es verdugo o víctima (que todos sabemos como "trabajan" los antidisturbios), no es la cuestión de este articulo. Lo que si se es que los mejores y mas emocionantes momentos que he vivido en un campo de fútbol han sido en un fondo, donde hay sentimiento, donde hay pasión por un equipo. Y si, con esos criminales... con esos sinvergüenzas... con esos asesinos que son los ultras....
No equiovoquemos, un ultra es un seguidor, no un criminal
2 comentarios:
"no hay mas delincuentes en las zonas nobles de los estadios, empezando por muchos de los presidentes de clubes de fútbol, y continuando por los invitados de estos?´"
Díselo al hijoputa del Gonzalito Miró que estaba en el palco del Calderón el dia del PSV a puerta cerrada y yo en mi casa escuchando Onda Madrid habiendo pagado 80 pavos de euroabono...
Un abrazo compae,
Ricardo Tubbs
te lo dije siempre, no tenias que haber estudiado derecho, sino lo que hizo Gonzalito....estooo...ah si! ingenieria vagoindustrial
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