sábado, 24 de enero de 2009

Costumbres sanísimas (y asombrosamente mal vistas)

Incomprensiblemente, hay una serie de sanas costumbres que nuestra absurda e hipócrita sociedad cataloga de zafias, burdas o simplemente de mala educación propia de primates. Es increíble que a alguien se le tache de maleducado al ejecutar determinadas acciones que son demostradamente beneficiosas, ya no solo para nuestro físico, si no para el desarrollo de nuestro intelecto y mejora de la comunicación.
Por ejemplo, rascarse el culo; esos picores molestos que afectan frecuentemente a nuestra salida de excrementos, y que su no inmediata subsanación con un vigoroso rascado puede afectarnos de forma muy negativa en numerosas ocasiones, introduciéndonos en un estado de nerviosismo e intranquilidad que no tenemos porque soportar. ¿Como se puede tener la osadía de estigmatizar semejante placer? Esto sucede con otra, que aunque cotidiana, esta muy mal vista hacerlo en espacios abiertos y lugares públicos: sacarse los mocos. Hurgarse la nariz para despejar las fosas nasales de una molesta excrecencia, que nos impide a veces incluso el hablar con claridad, nunca puede ser motivo de reproche. De hecho, debería ser inculcado por todos los padres a sus hijos, con el agravante de que dicha operación tiene un componente lúdico, que es entretenernos es las tediosas esperas de los semáforos cuando vamos conduciendo.
De la misma rama es destacable el escupir las flemas, sobre todo las mañaneras, que tan mal sabor de boca proporcionan. Esto incluso debería ser considerado de buen gusto y educación, pues a la hora de comunicarnos, es molesto que te hablen con la voz gargajeante y que te pongan las cejas rubias por una alitosis brutal, sin duda provocada por estas.
Sacarse cera de los oídos es otra. El vaciado del pabellón auditivo de cerumen con algún objeto que facilite este, como puede ser las llaves de casa o la tapa de un boli que lleves, facilita las relaciones interpersonales, pues ademas de mejorar tu capacidad auditiva, es un bello gesto hacia el interlocutor, pues con él le muestras interés por atender su conversación.
El tocarse los cojones es, sin duda, la mas importante de todas las mencionadas, pues sin este simple hecho, se hubiera extinguido nuestra raza. Me explico: sin cabida al error, con el regular frotamiento testicular se mantienen los espermatozoides en una óptima forma, pues es beneficioso someter a estos a una estimulación continua para que, a la hora de copular, no se encuentren en estado aletargado y reduzcan notoriamente su efectividad. Lo mas triste de este caso es que la mayoría de la sociedad considera este gesto médico como una vulgaridad; que atrevida es la ignorancia.
Ampliable esto a tocarse la polla. ¿No estamos cansados de escuchar que el ejercicio es sano?¿No es lo primero que recomienda un facultativo?¿No es bueno ejercitar y tonificar los músculos?. Si esto, que esta aceptado por la entera comunidad medica, es cierto, ¿por que marginar un músculo, como es el pene?¿Acaso es menos importante que el resto?¿Por que queda chulo ejercitar en un gimnasio los abdominales, los biceps, los trapecios, las dorsales....y queda mal ejercitar la polla?

Cuanto fariseo...

2 comentarios:

puenteb dijo...

Querido mío, priemro felicitarte por reflejar un estado de ánimo generalizado en cuanto a la educación recibida en estos temas. Por otro corregirte en cuento ala "musculatura peneana", un análisis detallado de la anatomía masculina te mostrará que en cuanto a músculos, en la poya sólo hay uno, en su base y es bien pequeño. Este "divertido" órgano se compone principalmente de tejidos blandos y cavidades (cuerpo cavernoso) recorrido por multitud de capitales que irrigan el mismo, inundándolo en el momento de la excitación.
Por otro lado, echo en falta (como en otros artículos tuyos siempore echo en falta algo fundamental), el pedo, ese gas que te oprime el colon y te genera retortijones, incluso el eructo, que te oprime el esófago. Ahí te lo dejo para una nueva epístola a los seguidores de tu blog.
Ósculos en los carrillos

3X dijo...

Como siempre, tendre en cuenta para posteriores publicaciones tus sabios consejos...Un abrazo,